Todos somos poetas
y alguna vez dejamos un -te quiero-
entre versos surgidos cual bolero,
intentando plasmar emociones secretas.
entre versos surgidos cual bolero,
intentando plasmar emociones secretas.
Porque, aún sin saberlo, todos somos poetas.
Somos alma y gemido prisionero,
suspendidos de algún amor primero,
cual torpes marionetas.
Recordamos los besos más furtivos,
las miradas y encuentros que nos dejaron rosas,
pero también espinas. Sensitivos,
nuestros dedos desgranan palabras amorosas,
deviniendo poemas emotivos,
mensajeros de ausencias y pasiones gozosas.
En llegando el amor,
puede surgir poesía en el temblor
que trastoca el latido de dos almas en flor.
Candela Martí
Candela Martí
